Ayudas y financiación para comprar una máquina de fabricación aditiva en España
La primera conversación sobre comprar una máquina de fabricación aditiva casi nunca va de tecnología. Va de dinero, y suele terminar en «lo miramos el año que viene».
Merece la pena mirarlo antes, porque en España hay cuatro vías para pagar una máquina como esta y la mayoría de las empresas solo conoce una. Se pueden combinar entre sí, y la diferencia entre usar una o tres cambia el desembolso real del primer año más que cualquier negociación de precio.
Esto no es asesoramiento fiscal ni una lista de convocatorias abiertas —cambian cada año—. Es el mapa de por dónde se mueve el dinero, para que sepas a quién preguntar y en qué orden.
Las cuatro vías
| Vía | Qué es | Cuánto pesa | Cuándo se cobra |
|---|---|---|---|
| Subvención a fondo perdido | Dinero que no se devuelve, ligado a un proyecto | La más rentable, la más competida | Después, contra justificación |
| Préstamo blando | Crédito a tipo bajo o cero, a menudo con carencia | Alto volumen, hay que devolverlo | Antes, al firmar |
| Deducción fiscal por I+D+i | Menos impuestos por lo que ya has gastado | Constante y poco usada | En la declaración |
| Renting o leasing | Cuota mensual en vez de compra | Convierte inversión en gasto | No hay desembolso inicial |
1. Subvención: la más rentable y la más lenta
Es dinero que no se devuelve, y por eso todo el mundo empieza aquí. Lo que casi nadie tiene en cuenta es que una subvención no paga una máquina: paga un proyecto. Nadie va a subvencionar «comprar una impresora»; sí van a subvencionar «desarrollar un proceso para fabricar este componente que hoy compramos fuera», y la máquina entra dentro como inversión asociada.
Eso cambia lo que hay que preparar. No hace falta un catálogo: hace falta un problema industrial concreto, un plan de trabajo con fases y una idea razonable de qué se sabrá al final que hoy no se sabe.
Quién las convoca, en dos niveles:
- Estatal. El CDTI es la referencia para proyectos con componente de desarrollo, y hay líneas ligadas a los planes de industria y digitalización que van y vienen con los presupuestos.
- Autonómico. Cada comunidad tiene su agencia de desarrollo y sus propias líneas de inversión industrial. Suelen ser más pequeñas, mucho menos competidas y bastante más rápidas: para una primera máquina compensa mirar aquí antes que arriba.
{!Programas y organismos concretos, con las líneas vigentes: a confirmar por Samylabs antes de publicar, porque cambian cada ejercicio.!}
2. Préstamo blando: el que de verdad mueve el volumen
Menos glamuroso y más útil de lo que parece. Son créditos a tipo muy por debajo del mercado, a menudo con uno o dos años de carencia, y con importes que sí cubren una máquina entera.
La ventaja frente a la subvención es que se resuelven antes y se cobran antes. La desventaja obvia es que hay que devolverlos. Pero si el proyecto tiene sentido, un préstamo a diez años con dos de carencia y tipo cero se parece bastante a una subvención repartida en el tiempo.
3. Deducción fiscal por I+D+i: la que casi nadie usa
Esta es la vía olvidada, y es la única que no depende de ganar una convocatoria. Si tu empresa desarrolla producto o proceso —y parametrizar una aleación nueva, cualificar una pieza o rediseñar un componente para fabricarlo de otra manera lo es— esa actividad genera deducción en el impuesto de sociedades.
Dos cosas que conviene saber:
- Se puede pedir un informe motivado que blinda la deducción frente a una inspección posterior. Cuesta dinero y tiempo, y para importes serios sale a cuenta.
- Si la empresa no tiene cuota suficiente para aplicarla, existen mecanismos para monetizarla. Que estés en pérdidas no significa que la deducción se pierda.
No es dinero para comprar la máquina; es dinero que vuelve por lo que hagas con ella. Por eso encaja bien con las otras vías en vez de competir con ellas.
4. Renting o leasing: cuando lo que falta no es rentabilidad, es caja
A veces el proyecto está claro y lo que no hay es tesorería para un desembolso grande. Ahí la respuesta no es una ayuda, es cambiar la forma de pagar: una cuota mensual en lugar de una compra.
La diferencia entre las dos figuras importa más de lo que parece:
- Leasing: financias la compra. La máquina acaba siendo tuya y en el balance figura como activo.
- Renting: pagas por usarla. Suele incluir mantenimiento, y al final decides si te la quedas, la renuevas o la devuelves.
Para una primera máquina, el renting tiene una ventaja poco comentada: acota el riesgo. Si a los dos años el proyecto no ha ido a ninguna parte, se devuelve. Si ha ido bien, se renueva por una más grande.
{!Samylabs está valorando ofrecer alquiler por periodos con transporte, instalación y puesta en marcha incluidos. Condiciones y plazos, pendientes de definir.!}
El error que deja fuera a más proyectos
Este merece un apartado propio porque es sistemático y no tiene arreglo cuando ocurre:
Comprar antes de que la ayuda esté resuelta.
Casi todas las líneas de ayuda exigen lo que se llama efecto incentivador: la ayuda tiene que ser la razón de que el proyecto se haga, y eso significa que los gastos anteriores a la solicitud no son elegibles. Firmar el pedido en marzo y solicitar la ayuda en junio deja la máquina fuera de la subvención por muy bueno que sea el proyecto.
El orden correcto es siempre el mismo: presupuesto en firme → solicitud → resolución → pedido. Un presupuesto no compromete a nada y es justo lo que piden para valorar la inversión.
De ahí sale la otra consecuencia práctica: si quieres tener la máquina produciendo en enero, la conversación con el fabricante empieza el verano anterior. No por el plazo de fabricación, sino por el de la administración.
Cómo lo abordaría yo, en orden
- Define el proyecto, no la compra. Qué pieza, qué problema, qué se aprende. Sin esto no hay nada que solicitar.
- Pide presupuesto en firme al fabricante, con plazos y con lo que entra dentro. Es gratis y es el documento que sostiene todo lo demás.
- Mira primero tu comunidad autónoma. Menos competencia y más velocidad.
- Añade la deducción fiscal al plan desde el principio, no cuando ya lo hayas hecho: hay que documentar mientras se trabaja, no reconstruirlo un año después.
- Reserva el renting como plan B de caja, no como plan A. Si hay subvención, cambia toda la cuenta.
- No firmes nada hasta tener la resolución.
Y una recomendación que no cuesta nada: hablar con alguien que ya haya pasado por ello en tu comunidad. La parte difícil de estas convocatorias casi nunca es el fondo, es la forma.
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Si estás en este punto y quieres los números de tu caso, podemos prepararte el presupuesto en firme que necesitas para solicitar. No compromete a nada y es el papel que te van a pedir.
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Lo que se financia, en la práctica, es una máquina concreta con un presupuesto detrás: las nuestras están en ALBA 300 y ALBA 500, y lo que cuesta tenerlas en marcha un año, en el coste anual de operar una máquina LPBF. Si necesitas una memoria técnica con cifras defendibles, escríbenos desde contacto y te la preparamos.
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