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Qué hace falta en tu taller para instalar una máquina LPBF

· 5 min de lectura · Samylabs

La conversación sobre comprar una máquina de metal casi siempre gira alrededor del precio del equipo. Y la mitad de los proyectos que se retrasan no se retrasan por el equipo: se retrasan por la sala.

Esta es la lista de lo que conviene tener resuelto antes de firmar, no después. Los números concretos de cada modelo están en su ficha; aquí está qué hay que mirar y por qué.

El camino hasta el sitio

Antes que nada, y por sorprendente que parezca, lo primero es medir la puerta. Una máquina LPBF industrial no siempre entra por un acceso normal, y descubrirlo el día de la entrega significa grúa, ventana desmontada o devolución.

Hay que comprobar el camino entero: puerta de calle, pasillos, giros, ascensor si lo hay, y altura libre. La ALBA 300 está diseñada precisamente para no obligar a nada de eso —entra por una puerta normal—, y es una diferencia que solo se aprecia cuando has visto el problema una vez.

El suelo y el sitio

  • Capacidad de carga. Son cientos de kilos concentrados en poca superficie.
  • Nivelación. Una máquina que reparte polvo capa a capa quiere estar a nivel de verdad.
  • Vibraciones. Mal vecino: una prensa, un puente grúa que pasa por encima, una carretilla que descarga al lado.
  • Espacio alrededor, no solo debajo. Hay que poder abrirla, sacar la cuba, cambiar filtros y que entre el técnico. El hueco de servicio es tan obligatorio como el de la propia máquina.

Corriente

Dos preguntas: qué tensión y cuánta potencia. La segunda importa más de lo que parece, porque hay que sumar la máquina, los hornos de post-proceso, el compresor y el aire acondicionado, y comprobar que el cuadro lo aguanta.

Es otro punto donde una máquina que funciona con 230 V monofásica cambia el proyecto: pasa de «hay que hacer una instalación» a «se enchufa». Conviene comprobarlo antes de dar por hecho que hace falta obra.

Gas inerte

La cámara trabaja en atmósfera controlada, normalmente argón, y hay que decidir cómo llega:

Opción Cuándo encaja
Botellas Consumo bajo o irregular. Menos inversión, más manipulación
Batería de botellas con rampa El punto medio habitual
Depósito criogénico Consumo alto y estable. Lo barato por kilo, y una instalación de verdad

Y una cosa que no se puede olvidar: el argón desplaza el oxígeno. Una sala con gas inerte necesita ventilación adecuada y, según la instalación y la normativa local, detección de oxígeno. No es opcional y no es caro; es que se olvida.

Extracción, filtros y condensados

El proceso genera humos y condensados metálicos, y el circuito los retira con filtros que hay que cambiar. Dos consecuencias prácticas:

  • Hace falta un procedimiento y un sitio para cambiar filtros y gestionar el residuo, que en aleaciones reactivas es residuo peligroso.
  • Los filtros usados no se guardan en cualquier sitio ni se tiran a la basura.

La zona de polvo

Es la parte que más se subestima y la que más cambia el día a día. Manipular polvo metálico fino exige su propio espacio:

  • Superficie separada para cargar, descargar, tamizar y guardar.
  • Cribadora, si quieres reutilizar el polvo en condiciones. Es lo que hace Garbi, en circuito cerrado y sin que el operario respire nada.
  • Aspiración específica — no un aspirador de taller, que con polvos finos y reactivos es peligroso.
  • Almacenamiento cerrado, seco y señalizado.
  • Con aleaciones reactivas —titanio, aluminio—, todo lo anterior entra en el terreno ATEX. Está explicado en ATEX y polvos reactivos.

Ambiente

  • Temperatura y humedad estables. La humedad estropea el polvo, y el polvo estropeado estropea las piezas.
  • Limpieza. No hace falta sala blanca; hace falta que no haya polvo de amolar cayendo en la cuba.
  • La máquina calienta la sala. Si el taller ya va justo en verano, cuenta con ello.

Post-proceso: lo que casi nunca está en la lista

Una máquina LPBF sola no entrega piezas. Para tener pieza terminada hacen falta, como mínimo:

  • Horno de alivio de tensiones, que suele ser la primera compra olvidada.
  • Sierra o electroerosión de hilo para separar la pieza de la plataforma.
  • Herramienta y banco para retirar soportes.
  • Acceso a mecanizado para las caras funcionales.

Está desarrollado en post-proceso, y es la razón de que existan los kits de puesta en marcha de la tienda: el problema de quien empieza no es la máquina, es todo lo que hay alrededor, y lo descubre después de comprar.

Personas

La última y la que decide si el proyecto funciona. Hace falta alguien responsable de la máquina, formado, y preferiblemente dos para que las vacaciones no paren la producción. Un equipo LPBF sin un dueño claro acaba usándose al 20 %.

La lista corta, para llevar a la reunión

  1. ¿Entra por la puerta y llega hasta su sitio?
  2. ¿El suelo aguanta, está a nivel y sin vibraciones?
  3. ¿Qué tensión, cuánta potencia, y aguanta el cuadro con hornos y compresor?
  4. ¿Cómo llega el argón, y hay ventilación y detección de oxígeno?
  5. ¿Dónde se cambian los filtros y dónde va el residuo?
  6. ¿Dónde se manipula y se guarda el polvo? ¿Hace falta ATEX?
  7. ¿Temperatura, humedad y limpieza aceptables?
  8. ¿Horno, corte y acceso a mecanizado?
  9. ¿Quién es el responsable, y quién le sustituye?

Si quieres repasarla con alguien que ha hecho la instalación otras veces, escríbenos o tráete la pieza a una jornada abierta y lo hablamos con la máquina delante.

Qué hace falta para la línea de gas y por qué hace falta detección de oxígeno en la sala, en argón o nitrógeno.

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