Sostenibilidad

Fabricar el repuesto aquí o traerlo de lejos: la cuenta completa

· 4 min de lectura · Samylabs

El argumento se cuenta muchas veces así: fabricar un repuesto cerca en lugar de traerlo del otro lado del mundo ahorra el transporte, y por tanto es más sostenible. Es verdad y es la parte pequeña.

Conviene contar la cuenta entera, entre otras cosas porque la parte grande es más favorable todavía, y porque decirlo mal le da munición a quien tenga ganas de desmontarlo.

Por qué el transporte no es donde está el ahorro

Una pieza metálica de unos kilos que viaja en barco tiene una huella de transporte modesta comparada con la de fabricarla: fundir, mecanizar o forjar consume mucha más energía que mover el resultado. Si viaja en avión la cuenta cambia bastante, y los repuestos urgentes viajan en avión precisamente porque son urgentes — pero sigue sin ser el grueso.

Donde está el grueso es en tres sitios de los que se habla poco:

1. Lo que se fabrica y nunca se usa. El modelo clásico de repuestos es fabricar un lote grande porque el utillaje obliga, y guardarlo. Una parte de ese lote no se usa nunca y acaba en chatarra veinte años después. Toda su huella —material, energía, transporte, almacén— fue para nada. Fabricar bajo demanda no la reduce: la elimina.

2. El almacén. Guardar durante años tiene un coste ambiental y económico continuo: espacio climatizado, gestión, inventario, seguros, obsolescencia. No aparece en ninguna comparación de huella por pieza y está ahí todo el tiempo.

3. El utillaje. Un molde o un utillaje para fabricar cincuenta unidades tiene su propia huella, y se reparte entre esas cincuenta. Sin utillaje, esa cuenta desaparece — es la misma lógica que hace que la aditiva gane en series cortas, explicada en imprimir o mecanizar.

Y la parte que nadie mete en la cuenta ambiental

La planta parada. Cuando una máquina se detiene esperando un repuesto que tarda ocho semanas, no solo se pierde producción: muchas veces se compensa con horas extra, con producción de emergencia en otra planta o con un envío urgente en avión. Todo eso tiene una huella que se atribuye a otra partida y que no habría existido si la pieza hubiera llegado en tres días.

Es el mismo argumento económico de la fabricación distribuida de repuestos, mirado desde el otro lado.

Dónde la aditiva pierde, dicho claro

No siempre gana, y conviene saber cuándo:

La aditiva pierde cuando Porque
El repuesto es una pieza estándar de catálogo Un rodamiento o un tornillo normalizado se fabrica en serie enorme con una huella unitaria bajísima. Imprimirlo no tiene sentido
Hacen falta muchas unidades iguales, ya La serie manda
La pieza es simple y grande Cortar y soldar chapa consume menos energía que fundir polvo capa a capa
El polvo viene de lejos La huella del material se ha movido, no se ha eliminado. El polvo también viaja

Ese último punto es el que hay que tener presente antes de presumir de kilómetro cero: fabricar cerca con polvo traído de lejos es fabricación local a medias. Es una de las razones por las que tiene sentido trabajar el polvo obtenido a partir de residuo metálico y por las que importa de dónde viene cada lote.

Cómo se calcula sin engañarse

Si hay que poner un número, estas son las partidas que deben aparecer en las dos columnas, y el error más frecuente es olvidar las cuatro últimas:

  1. Material, incluida la energía de fabricar el polvo o el bruto de partida.
  2. Energía de fabricación: máquina, gas inerte, hornos de tratamiento.
  3. Post-proceso y mecanizado.
  4. Transporte real, con su medio.
  5. Rechazos: lo que no salió bien también se fabricó.
  6. Sobreproducción: la parte del lote que no se usará.
  7. Almacenamiento durante la vida del repuesto.
  8. La parada evitada, cuando se puede estimar.

Con las ocho, la comparación es honesta. Con las cuatro primeras, sale un resultado que se puede defender en una feria y no en una auditoría.

En resumen

Fabricar el repuesto cerca y bajo demanda gana casi siempre, pero no principalmente por el transporte: gana porque elimina la sobreproducción, el almacén, el utillaje y la parada. Es un argumento más sólido que el del kilómetro cero y aguanta mucho mejor una pregunta difícil.

El resto del planteamiento de sostenibilidad está en ¿es sostenible imprimir metal en 3D?, y lo que pasa con el polvo que sobra, en reutilización y retirada.

Si tienes una pieza candidata en la cabeza, el cotizador te da el orden de magnitud sin que tengas que mandarnos nada.

→Seguir leyendo