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Cuánto se tarda en tener una pieza impresa en metal: los plazos reales, fase por fase

· 4 min de lectura · Samylabs

Después del precio, la pregunta que más se repite es cuánto se tarda. Y la respuesta que suele darse —«dos o tres semanas»— es tan poco útil como decir que un coche cuesta «unos miles de euros».

Este es el desglose de dónde se va el tiempo de verdad, para que puedas estimar tu caso y, sobre todo, saber qué parte tiene arreglo y cuál no.

Las siete fases

Fase Cuánto suele llevar De qué depende
1. Revisión de fabricabilidad De unas horas a 2 días De lo clara que llegue la petición. Es la fase que más se alarga por falta de información, no por dificultad
2. Preparación y laminado 2-8 horas Orientación, soportes, estrategia de relleno. Una pieza complicada puede llevar un día
3. Cola de máquina 0 a 10 días La gran variable. No depende de tu pieza: depende de lo que haya delante
4. Construcción 10-60 horas Sobre todo la altura, no el volumen. Y cuántas piezas comparten bandeja
5. Enfriamiento y desmontaje 4-12 horas La cámara tiene que bajar de temperatura antes de abrirse. No se puede acelerar
6. Post-proceso 2 a 10 días Alivio de tensiones, corte de plataforma, retirada de soportes, acabado y mecanizado. Suele ser más largo que la impresión
7. Inspección y documentación 0 a 5 días Nada si es un prototipo. Mucho si hay que cualificar

Sumando lo habitual para una pieza sencilla sin exigencias: entre una y tres semanas. Con post-proceso serio y documentación: cuatro a ocho.

Las dos sorpresas

La primera: imprimir no es la fase larga. Casi todo el mundo asume que el plazo lo marca la máquina, y en la mayoría de los pedidos lo marcan la cola y el post-proceso. Una construcción de 20 horas puede ir seguida de ocho días de horno, corte, mecanizado e inspección.

La segunda: la altura manda sobre el tamaño. El tiempo de máquina depende sobre todo de cuántas capas hay que hacer, y eso es la altura de la pieza en la posición en que se fabrica. Dos piezas del mismo volumen, una tumbada y otra de pie, pueden tardar el doble la una que la otra. Por eso la orientación es una decisión de plazo y de coste, no solo de calidad — está en anisotropía y orientación.

Y una consecuencia que sorprende: añadir más piezas a la misma bandeja casi no alarga la construcción, porque las capas son las mismas. Si vas a pedir cinco unidades, pídelas juntas.

Qué se puede acortar, y qué no

Se puede acortar Cómo
La revisión Mandando bien la información a la primera. La lista está en cómo pedir una pieza impresa
La cola Reservando hueco con antelación, o pagando prioridad
La construcción Bajando la altura con otra orientación, o subiendo el espesor de capa si la pieza lo admite
El post-proceso Decidiendo desde el diseño qué caras se mecanizan y cuáles no. Cada cara que se pide fina y no hacía falta son días. Está en tolerancias y acabado
La inspección Definiendo qué hay que demostrar antes de fabricar, no después
No se puede acortar Por qué
El enfriamiento Abrir en caliente estropea la pieza y es peligroso con polvos reactivos
El alivio de tensiones Es un ciclo de horno con su curva. Saltárselo es que la pieza se deforme al cortarla de la plataforma
El tiempo de láser Es física: tantas capas, tantos barridos

Las urgencias

Se pueden atender, y conviene entender qué se está comprando: no se acelera la fabricación, se compra el sitio en la cola. Alguien pasa por delante y otro pedido se retrasa. Por eso una urgencia tiene sobreprecio y por eso no todas se pueden aceptar.

Lo que sí cambia el juego de verdad es no depender de una sola máquina. Cuando el pedido se puede repartir entre varios talleres con la misma receta y los mismos parámetros, la cola deja de ser un cuello de botella: es el planteamiento de AdditiveDelivery.

Cómo estimar tu caso en dos minutos

  1. Mira la altura de la pieza en la posición en que crees que se fabricará. Es lo que marca las horas de máquina.
  2. Cuenta cuántas caras funcionales vas a pedir mecanizadas. Cada una son días de post-proceso.
  3. Pregúntate si necesitas documentación. Si la respuesta es sí, suma una semana y define qué hace falta antes de empezar.
  4. Y pregunta por la cola, que es la única parte que no puedes deducir tú.

El cotizador da el tiempo estimado de construcción con la geometría real, que es el número más difícil de intuir de los cuatro. Y si el plazo es lo que decide tu proyecto, dilo en la petición: cambia las recomendaciones de orientación y de acabado desde el primer minuto.

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