SamyPowder: qué hay detrás de un bote de polvo metálico
SamyPowder es nuestro catálogo de polvo metálico para fusión láser de lecho de polvo: 316L, Fe2709, Ni718, Ti-6Al-4V, AlSi10Mg, CoCr y, desde este año, GRCop-42. Todos producidos por atomización con gas inerte. Y una aclaración que va antes que el catálogo: nuestras máquinas no obligan a comprarlo. La parametrización es abierta y funcionan con el polvo de quien tú quieras.
Dicho eso, aquí va lo que hay detrás de un bote, porque el polvo es el consumible que decide si una instalación es rentable y casi nadie explica qué se está pagando.
El catálogo
| Aleación | Familia | Se elige por |
|---|---|---|
| 316L | Acero inoxidable austenítico | La ventana de proceso más amplia. La aleación con la que se empieza |
| Fe2709 (C300) | Acero de herramienta maraging | Endurece por envejecimiento con deformación mínima |
| Ni718 | Superaleación de níquel | Aguanta propiedades en caliente |
| Ti-6Al-4V | Titanio | Relación resistencia-peso, y biocompatible |
| AlSi10Mg | Aluminio | Ligereza y conductividad térmica |
| CoCr | Cobalto cromo | Dureza, desgaste y biocompatibilidad |
| GRCop-42 | Cobre Cu-Cr-Nb | Conductividad térmica altísima sin rendirse en caliente |
El último es la incorporación reciente y la más difícil de las siete, por la razón que explicamos en cómo se fabrica el polvo metálico: el cobre refleja el infrarrojo y evacúa el calor tan rápido que apenas se deja fundir. Las aleaciones Cu-Cr-Nb resuelven esa pelea conservando la mayor parte de la conductividad.
Por qué atomización con gas inerte
Porque es el único método asequible que da partículas esféricas. Y la esfericidad no es un capricho: es lo que decide si el recubridor extiende una capa densa y uniforme en menos de un segundo, miles de veces seguidas.
Un polvo esférico rueda y se acomoda solo. Uno anguloso —el que sale de atomizar con agua, mucho más barato— se traba, forma puentes y deja huecos. Cada hueco en la capa es un poro en la pieza. La forma de la partícula, literalmente, decide la densidad final.
El gas inerte hace además un segundo trabajo: evita que el metal se oxide mientras está líquido. En titanio, eso es la diferencia entre un polvo utilizable y uno que no.
Qué se controla, lote a lote
Un polvo se especifica con más de un número, y quien te dé solo uno te está contando la mitad:
- Química, incluida la composición dentro de la horquilla de la aleación.
- Granulometría, no solo el nominal 15–45 µm sino cómo se reparte dentro del rango.
- Esfericidad y satélites, esas partículas pequeñas pegadas a otras mayores.
- Densidad aparente y fluidez, que es la prueba práctica de si el recubridor va a poder con él.
- Oxígeno residual, crítico en titanio.
- Trazabilidad del lote, que es lo que tu cliente final acabará pidiéndote.
Ese control es una parte apreciable del precio del kilo, junto con el hecho de que solo una fracción de cada colada de atomización cae dentro de la horquilla útil.
Y por qué lo vendemos sin atarlo a la máquina
Es la pregunta que más nos hacen y merece una respuesta directa.
Una máquina que solo funciona con el polvo de su fabricante convierte al cliente en rehén. El día que aparezca un material mejor, o el mismo material más barato, o simplemente el día que ese proveedor tenga un problema de suministro, el cliente no tiene salida. Hemos visto lo que eso hace a un proyecto.
Nuestra posición es la contraria y tiene coste comercial: la parametrización de las ALBA es abierta. Puedes ajustar potencia, velocidad, frecuencia, densidad de energía, estrategia de relleno y espesor de capa, y guardar el resultado como receta propia. Con eso puedes cualificar el polvo de quien quieras.
Vendemos SamyPowder porque es bueno y porque a la mayoría le simplifica la vida tener un solo interlocutor. No porque no haya alternativa.
Reutilizar el polvo
En una construcción, la pieza ocupa una parte pequeña del volumen de la cuba. El resto se recupera: se tamiza para retirar salpicaduras y aglomerados, se mezcla con virgen en proporción controlada y vuelve a la máquina.
Lo que hay que vigilar es la deriva. Cada paso expone el polvo a calor y a trazas de oxígeno, y con los ciclos la química se mueve. En aleaciones sensibles se controla el oxígeno de forma sistemática y se define cuántos ciclos son aceptables.
Con titanio y aluminio esa operación tiene además un componente de seguridad serio, porque en polvo fino son reactivos. Por eso hicimos la cribadora Garbi: vibración y ultrasonidos para no tener que golpear el tamiz, e interior inertizable, pensada desde el diseño para entornos ATEX.
Lo que viene
Dentro del programa MISIONES del CDTI trabajamos en obtener polvo apto para fabricación aditiva a partir de residuo cerámico y metálico. Si el material de partida es un residuo con coste de gestión en lugar de materia prima virgen, bajan a la vez el precio del consumible y la huella.
No es sencillo. Un residuo empieza sin esfericidad, sin granulometría controlada y sin química estable, que son exactamente las tres cosas que el proceso exige. Ahí está el trabajo, y por eso es un proyecto de investigación y no un producto.
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El catálogo completo con la aplicación de cada aleación está en la página de materiales. Si quieres probar un material nuevo sin comprometer un lote entero, para eso está el SamyFlex.
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